¿Son los suplementos inofensivos o unos grandes desconocidos?

Los estudios pueden ser una gran fuente de estrés para un número inmenso de estudiantes alrededor de todo el planeta.

Los suplementos para la memoria y la concentración o para el cuerpo después de entrenar se han vuelto un tipo de drogas típico en los círculos de estudio, sobre todo en los países donde los estudios universitarios pueden ser decisivos a la hora de definir el futuro del individuo y suponer el fin o el inicio de una vida exitosa.

Problemas del estudio y los suplementos

Los estudiantes en la actualidad enfrentan niveles de estrés y ansiedad muy grandes en comparación a épocas anteriores. Muchos estudiantes acuden a tomar diferentes drogas para aplacar su ansiedad con el fin de rendir mejor y mejorar su ritmo de estudio, siendo algo más o menos estandarizado.

Los problemas de ansiedad son tratados bajo la norma y pueden ser bien vistos, pero las drogas de estudio son casi un siguiente paso.

El dopaje intelectual tiene como fin último el optimizar nuestra capacidad cerebral para recolectar información y permitirnos acceder a ella. Este tipo de suplementos para la memoria o el cuerpo son legales, y pueden ser seguros.

En el mundo universitario existe muchísima presión y competencia dentro de los propios estudiantes que crea un ambiente óptimo para promover este tipo de prácticas.

El nombre o el reconcomiendo de estos suplemente como drogas pueden ser mal visto entre un número grande de docentes o personas ajenas al ambiente universitario, o en consecuencia, que pasaron por el mismo, viéndolos como un medio incensario, sin embargo, no debería ser considerados plenamente como drogas nocivas a la salud de aquellos que las ven necesarias.

¿Qué llevan estos suplementos?

Muchos de los suplementos de concentración usados por los estudiantes en la actualidad consistente en diferentes fuentes vitamínicas, desde B y C hasta ginseng, benzodiacepinas y lorazepam; estas pastillas sirven entre otras cosas para mejorar nuestro rendimiento intelectual y nuestra percepción del medio ambiente, con el beneficio de poder controlar nuestras ansiedades.

Algunas de las drogas menos comunes consisten en el uso de nicotinas y energizantes para mejorar su rendimiento estudiantil y físico y poder estudiar muchas más horas.

Entre las drogas más comerciales para este tipo de prácticas se encuentran aquellas que se usan para el trastorno de déficit de atención; las drogas para tratar el déficit de atención benefician la concentración y acceso a la información de aquellas que la utilizan.

Los neuro estimulantes son drogas reconocidas por la comunidad médica y, aunque su uso no es negativo para el cuerpo, es recomendado no abusar de su uso en los medios de estudios convencionales, previendo la posibilidad de promover las adicciones y evitar que sea una práctica común entre los estudiantes, con el fin de promover ambientes ajenos a las drogas y que no sean normalizadas para los estudios.

Los estudios de campo han señalado sin embargo que los estudiantes han mejorado considerablemente su capacidad y su salud mental, promoviendo un ambiente más tranquilo donde sus ansiedades estaban bajo control debido a los propios fármacos, promoviendo un ambiente de estudio óptimo.

Diversas universidades han pensado en promover un ambiente de control de drogas donde estudiantes con problemas de ansiedad, estudios o concentración puedan acceder de forma controlada y en un espacio ideal a los dopantes legales que necesiten.