La alergia a los frutos secos se considera una afección importante, generalmente perdura toda la vida y las reacciones pueden ser particularmente graves y a veces con un alto riesgo vital.
Los frutos secos pueden provocar síntomas, aunque el contacto haya sido mínimo, con la piel intacta o por inhalación.
La mayoría de los aceites vegetales no refinados contienen restos de proteínas del fruto o semilla utilizados, por lo tanto deben evitarse los aceites de primera presión en frío u otras denominaciones que indican que no han estado refinados.
La mayor parte de los frutos secos proceden de árboles que no pertenecen a la familia de las leguminosas, pero los cacahuetes o manís son una excepción ya que crecen bajo tierra, a partir de una planta que es una leguminosa. Por su riqueza en aceite, a la semilla del cacahuete no se la incluye entre las legumbres sino entre los frutos secos.
Aquí podrás descargar un completo listado* que te ayudará a excluir los frutos secos: Listado exclusión frutos secos y semillas
* Los listados para las dietas de exclusión de alimentos ofrecen una relación de productos, denominaciones en cuatro idiomas (catalán, castellano, francés e inglés), medicamentos, aditivos alimentarios y cosméticos en relación con los alérgenos más comunes (leche , huevo, frutos secos y semillas, legumbres, pescado y marisco y trigo).
Recuerda! Los listados se ofrecen a título orientativo y pueden no ser exhaustivos.
Esta información no debe sustituir nunca los consejos y recomendaciones de tu alergólogo.


Bajo la denominación de frutos secos se engloban diversas especies vegetales: nueces de árboles (nuez, nuez de Brasil, nuez americana...) o arbustos (castaña, avellana), semillas oleaginosas (pipa de girasol, sésamo) y legumbres (cacahuete); que tienen en común un alto contenido en grasas y proteínas y muy poca cantidad de agua.

