Esta individualidad la entendemos como el hecho de que somos personas únicas y diferentes al resto, con características propias, deseos y sentimientos diferentes, posibilidades, limitaciones y en definitiva personalidades diferentes. De eso han de ser conscientes los niños, pero muchas veces se hace difícil trabajar con los niños este autoconocimiento y a la vez el respeto y la tolerancia hacia la individualidad de las demás personas. Es fácil comprender las diferencias evidentes, físicas, como el color del cabello o el de la piel, pero cuando estas diferencias no son tan explícitas y además en cierta manera nos limitan, se hace complicado explicar el por qué. Los padres y las madres, en este caso, de niños que presentan alergias alimentarias y al látex juegan un papel importante, pero también sus maestros, que son con los que pasan muchas horas y con quien comparten el proceso de socialización con sus iguales.
Es importante desde que son pequeños el trabajo del autoconocimiento, saber cómo somos, qué nos gusta y qué no, que posibilidades y limitaciones tenemos: “yo no puedo comer esto y Pedro lleva gafas y Maria no sabe saltar con los pies juntos...”. Con el propio conocimiento debe ir unido el fomento de la autoestima, el aprender a valorarnos, ya que esto permitirá un correcto desarrollo de la afectividad.
Es necesario que los niños lleguen a comprender estas diferencias, asumirlas, respetarlas y también valorarlas como positivas. Aparte de estas habilidades personales, hay que trabajar la sociabilidad, la importancia de la cooperación como método de superar retos, la tolerancia, el respeto a la diferencia, la colaboración, etc, como formas que nos permitirán avanzar y mejorarnos como personas.
En todo este proceso de aprendizaje, los adultos somos imprescindibles ya que actuamos como modelos para nuestros niños y por tanto, los primeros en ser conscientes de la importancia de todas esta habilidades hemos de ser nosotros... ¡y practicarlas!


Vivimos en una sociedad que tiende a establecer modelos estereotipados tanto a nivel individual como ideológico y social; es por este motivo que se hace necesario el trabajo de las habilidades de conocimiento personal y también social ya desde pequeños.

